¿Qué es un dermatólogo pediátrico?
Si su hijo tiene una afección cutánea, como por ejemplo, una marca de nacimiento, eccema, verrugas o psoriasis, un dermatólogo pediátrico tiene la experiencia y las calificaciones necesarias para tratar a su hijo. Los dermatólogos pediátricos tratan una amplia gama de afecciones pediátricas de la piel utilizando los métodos de tratamiento más modernos disponibles. Los dermatólogos pediátricos tratan a los niños desde el nacimiento hasta el final de la adolescencia.
La piel de bebés y niños presenta ciertas particularidades que la hacen a la vez más frágil y más sensible. Por eso, necesita cuidados especiales para mantenerse sana y que se pueda adaptar a su medio ambiente. Hay que distinguir cuáles son las necesidades de la piel de un lactante de hasta tres meses de edad, de un bebé de hasta tres años y de un niño de entre tres a 10 o 12 años, más o menos. En general, los productos de higiene y cuidado para adultos no deben usarse en la piel de bebés y lactantes.
Dentro de las enfermedades que tratamos en esta etapa de la vida se encuentran las siguientes:
Lo que hace especial a esta rama de la Dermatología no es sólo la dificultad por sí misma del manejo de los niños y la enorme cantidad de padecimientos que afectan de manera preferente a este grupo de edad sino la gran oportunidad que tenemos de proporcionar medidas educativas y preventivas al niño y a su familia, lo cual ayudará de manera favorable en la vida futura de nuestros pequeños pacientes.
¿Cuáles son las particularidades de una piel de bebé?
"Piel de bebé" es una frase común que se usa para referirse a una piel suave y aterciopelada, aunque ese no siempre sea el caso. A excepción de los casos de nacimientos prematuros, la piel de un bebé ya está totalmente formada cuando llega al mundo. Sin embargo, todavía es muy delicada y aún no cumple a cabalidad su función de barrera tan eficazmente como lo hace la de un adulto.
De hecho, algunas semanas después de nacer, la piel de los bebés deja de producir sebo y sus glándulas sebáceas no se reactivan sino hasta la adolescencia. Por lo tanto, la película hidrolipídica es muy delgada y es menos apta para proteger la piel, lo que implica:
Por otro lado, la superficie de la piel de un niño es de dos a tres veces mayor que en el caso de un adulto (por la relación superficie/peso más elevado), y precisamente por eso, un producto que se aplique sobre su piel penetra más fácilmente. Además, la absorción cutánea se favorece gracias al medio húmedo (la piel que está cubierta por pañales), la piel dañada (eritema glúteo) y los pliegues.
Es muy importante usar productos de higiene y cuidado eficaces y suaves, que tengan:
Dermatólogos pediátricos: la mejor atención para los niños
Los niños no son pequeños adultos. No siempre pueden decir lo que les molesta. No siempre pueden responder preguntas médicas o tener paciencia y colaborar durante un examen médico. Los dermatólogos pediátricos saben cómo examinar y tratar a los niños sin ponerlos incómodos, en consultorios agradables para los niños y con equipo médico diseñado para niños.
Con su capacitación especializada y su experiencia, los dermatólogos pediátricos saben lo que es un crecimiento y desarrollo normal en un niño y cuándo preocuparse. Muchos trastornos médicos pediátricos, como el hemangioma infantil (tumores no cancerosos de los vasos sanguíneos), no se ven en los adultos. Las afecciones comunes, como la psoriasis, pueden tener síntomas singulares en los niños. Los dermatólogos pediátricos son expertos en el diagnóstico y el tratamiento correcto de las enfermedades de la piel en los niños, inclusive el manejo adecuado de los medicamentos pediátricos.
Si el pediatra sugiere que su hijo vea a un dermatólogo pediátrico, puede estar seguro de que su hijo recibirá la mejor atención médica posible.
Consulte a un especialista para que le indique el tratamiento adecuado.